Contexto económico
En el año 2002, la oficina regional para Europa de la OMS señala el asma como un problema mayor de salud pública en Europa que representa una enorme carga para la familia y la sociedad, los costos económicos asociados con el asma se estiman que excedían a los del VIH y la tuberculosis. Por ejemplo, el impacto del costo del asma en Estados Unidos se calcula en el 2% del PIB y el 12 % de los gastos de salud; en otra dimensión, se calculan al menos 10 millones de días de ausentismo escolar, 13 millones de consultas y 200 mil internaciones por asma.
Se plantea que la enfermedad le cuesta al sistema nacional de salud del Reino Unido 850 millones de libras por año. En un estudio prospectivo de Francia se detalla el impacto de la severidad del asma sobre los costos directos, indirectos y los intangibles en relación con la calidad de vida. En nuestro país no se registran estudios de costos recientes, a pesar de lo que representa anualmente para el estado la entidad en cuestión.
Las variaciones de prevalencia en distintos estudios internacionales no invalidan la afirmación de que el asma insume altos recursos sanitarios y costos generados en internaciones, consultas de emergencias y programadas y medicación, calculándose entre el 40 y el 80 % de los costos directos totales de la enfermedad. Por lo tanto, el asma emerge como un problema sanitario, tanto para el pagador, que debe afrontar altos costos, como para el paciente, que verá afectada su calidad de vida y la economía de su núcleo familiar (pérdida de días laborables, cambios de trabajo, mayor desempleo, ausencia escolares, requerimiento de cuidados, tratamiento, etc.), sin olvidar que estos grupos tendrían mayor riesgo de muerte por asma.
Las variaciones de prevalencia en distintos estudios internacionales no invalidan la afirmación de que el asma insume altos recursos sanitarios y costos generados en internaciones, consultas de emergencias y programadas y medicación, calculándose entre el 40 y el 80 % de los costos directos totales de la enfermedad. Por lo tanto, el asma emerge como un problema sanitario, tanto para el pagador, que debe afrontar altos costos, como para el paciente, que verá afectada su calidad de vida y la economía de su núcleo familiar (pérdida de días laborables, cambios de trabajo, mayor desempleo, ausencia escolares, requerimiento de cuidados, tratamiento, etc.), sin olvidar que estos grupos tendrían mayor riesgo de muerte por asma.
Contexto social
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